Beneficios fiscales de contratar becarios

by Anna Tañà
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Las empresas a menudo buscan maneras de reducir costes y aumentar la eficiencia en sus operaciones diarias. Una forma de lograr esto es a través del contrato de becarios, que son estudiantes o recién graduados que buscan adquirir experiencia laboral en su campo de estudio. Contratar a un becario puede ofrecer numerosas ventajas para la empresa, como una mano de obra fresca y motivada, un aumento de la productividad y la reducción de costes laborales mediante ventajas fiscales. En este artículo exploraremos detalladamente las ventajas de esta contratación.

Tipos de contratos de prácticas

Los contratos en prácticas son un acuerdo entre una empresa y un joven recién graduado o en proceso de formación para que pueda adquirir experiencia profesional. Estos contratos tienen una duración máxima de dos años y brindan a las empresas una reducción en las cuotas a la Seguridad Social.

  • Beca no remunerada: Se trata de un convenio entre la empresa y una entidad formativa que busca oportunidades para que sus alumnos puedan realizar las prácticas curriculares. Al considerarse una extensión de la formación del FP o del grado universitario no son remuneradas.
  • Beca remunerada: Conocida también como becas extracurriculares, estas becas tienen como objetivo mejorar la experiencia profesional del estudiante. Para poder participar en una beca remunerada, es necesario que haya un acuerdo entre la empresa y la institución educativa correspondiente. Generalmente, la remuneración por esta beca está por debajo del salario mínimo interprofesional, y suele oscilar entre 200 y 600 euros.
  • Contrato en prácticas: El contrato de prácticas es un acuerdo legal entre un joven y una empresa en el cual el joven adquiere experiencia laboral. A diferencia de las becas, en este caso existe un contrato formal y el joven es considerado como trabajador, cotizando en la Seguridad Social desde el inicio. Este tipo de contrato es principalmente para jóvenes menores de 30 años o discapacitados de cualquier edad que buscan su primer experiencia laboral más estable después de haber tenido una beca remunerada o no remunerada.
  • Contrato de formación: está destinado a jóvenes menores de 25 años que necesitan reforzar su aprendizaje académico y encontrar salidas profesionales. Este contrato busca combinar la formación en un oficio con la mejora de su educación, especialmente para aquellos que no han completado la educación secundaria y tienen dificultades para ingresar en el mercado laboral.

Ventajas fiscales

Además de las becas relacionadas con instituciones educativas, los contratos de formación y prácticas son atractivos para las empresas ya que ofrecen incentivos y descuentos.

El contrato en prácticas tendrá una duración máxima de dos años y solo se podrá realizar durante los primeros cinco años después de finalizar la formación profesional o la universidad. Durante el primer año, el salario deberá cubrir al menos el 60% del convenio y en el segundo, un 75%.

Por otro lado, el contrato de formación o aprendizaje tendrá una duración mínima de seis meses y máxima de tres años, y las empresas pueden disfrutar de una reducción del 100% de las cuotas de la Seguridad Social si son pequeñas empresas con menos de 250 empleados y del 75% si son empresas más grandes con más de 250 trabajadores. Sin embargo, es importante destacar que para recibir estos incentivos, las empresas no deben pagar un salario por debajo del salario mínimo interprofesional.

Además de los descuentos económicos asociados a estos contratos, las empresas que, después de la finalización de la relación laboral, sigan invirtiendo en estos trabajadores pueden recibir más bonificaciones fiscales. Si, después de dos años de contrato en prácticas, la empresa decide contratar indefinidamente a ese trabajador, la Seguridad Social realizará un descuento de 500 euros al mes en las cuotas empresariales durante tres años. En el caso de trabajadoras, el descuento en las cuotas a la Seguridad Social aumenta a 700 euros durante el mismo período. Con respecto al contrato de formación, además de ahorrarse completamente las cuotas a la Seguridad Social, las empresas pueden deducir entre un 25% y un 50% de los costes formativos del trabajador.

Otras ventajas

Los contratos y becas para jóvenes son una forma rentable de fomentar la diversidad generacional en las empresas y una excelente oportunidad para brindar experiencia laboral a los jóvenes. Al ser becarios, los jóvenes asumen un salario menor y tutoría por parte de trabajadores con más experiencia. Además, las empresas pueden formar a futuros trabajadores desde un inicio y a un coste reducido a través de estas colaboraciones con la universidad.

Para más información consulta con un profesional de asesoria-fiscal.org.

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